Por una Marcha del Silencio ejemplar

La denominada Marcha del Silencio se ha convertido en un símbolo que ya forma parte de nuestra tradición.

Convocada anualmente e interrumpida durante dos años debido a la pandemia, volvió esta semana a reunir a miles de personas que silenciosamente y con un recogimiento ejemplar, marchan en la noche en procesión por la principal avenida de Montevideo, para homenajear a sus seres queridos desaparecidos en dictadura o para acompañar a quienes procesan en esa instancia sus sentimientos.

Es un recuerdo genuino y reparador dedicado a quienes, habiendo sido víctimas de un terrorismo de Estado sin disculpas ni atenuantes posibles, desaparecieron sin más rastros ni referencias de su paradero.

La Marcha del Silencio volvió para quedarse y para recordar al Uruguay y al mundo las consecuencias terribles que la pérdida del Estado de Derecho puede significar para una nación.

Por eso cuesta entender la absurda politización de un evento tan significativo y la insistencia en atribuir responsabilidades al gobierno de turno, incluyendo parodias que muestran al presidente de la República de espaldas a un problema que viene de muchas décadas atrás.

Y más cuesta entenderlo, cuando la marcha cuenta con la participación de personajes como el expresidente Mujica y su conyugue la senadora Lucía Topolansky, quienes participaron activamente en la organización de una guerrilla armada en plena democracia, la cual nos terminó legando la dictadura y terrorismo de Estado a cuyas víctimas hoy se rinde homenaje.

Sin el reconocimiento y arrepentimiento por parte de sus verdaderos actores por aquellos actos vandálicos que destruyeron la democracia y cuyas consecuencias padecimos todos, la Marcha del Silencio – distorsionada con una intencionalidad política inexcusable – se convierte en una “marcha de la hipocresía” que en realidad no es.

Y eso sin entrar a considerar los intereses económicos involucrados que han derivado de estas situaciones, los cuales desvirtúan el carácter de la convocatoria y hoy por hoy pagamos entre todos.

Respuestas a esta publicación

Compartir Este Artículo
Reciba Notificaciones
Más Noticias

Artículos relacionados

Política

Más allá de las encuestas

Con la coordinación del economista Agustín Iturralde, ex director del Centro de Estudios para el Desarrollo

Actualidad

Límites a la libertad de expresión

Luego de escuchar la columna de Bárbara Muracciole en radio Del Sol, titulada “El colapso del

Política

Eutanasia y dignidad

El diario La Tercera de Chile informaba este sábado del fallecimiento de Luis Larraín. Incansable activista